Al llegar a la cima del Teide cesa la fatiga en presencia del admirable espectáculo que se desarrolla bajo nuestros ojos. ¿Cómo describir esta sorpresa acompañada de éxtasis, esta atención seguida de vértigo que allí se experimenta? Acabamos de alcanzar uno de los puntos culminantes de nuestro hemisferio.
Sabino Berthelot. Histoire Naturelle des Iles Canaries. París. 1839.
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